Navidad, dulce navidad

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Nochebuena. Navidad. Nochevieja. Año nuevo en mi caso no, porque desde hace años dejamos la tortura de tener que levantarnos, vestirnos y salir a comer fuera OTRA VEZ. Desconozco por completo cómo celebraban estas cosas los vikingos, pero sí tengo claro que toda Diosa Vikinga que se precie el día 28 está hasta los huevos de comer, beber y poner al mal tiempo buena cara.

Qué cruz esta de la «educación». Ser educadas (al menos como lo fuimos nosotras) no nos ha llevado más que a tener que aguantar petardos (y no me refiero a los de ¡pum!, que también), estar monas y sonrientes y que la multitud de jetas y gilipuertas que pueblan este nuestro mundillo campen a sus anchas sin que podamos decir justo eso «eres un jeta y un gilipuertas».

De hecho yo me estoy planteando el enseñar a mis hijos que en ciertas ocasiones y con determinadas personas no sólo pueden sino DEBEN ser maleducados. Basta de preguntas inconvenientes, de bromas que de broma tienen lo que yo de bombero y de observaciones imprudentes. Que no me digas si estoy más fea/vieja/gorda/flaca. Que no pellizques las mejillas de mis hijos, que duele, coño. Pellízcate las tuyas, o pellízcate otras partes, a ver qué tal. Que no te burles de ellos y termines con un «es broma, chaval, ¡qué poco sentido del humor!». Si se encuentran con alguien así, lo suyo es que puedan darse media vuelta e ignorarlo, incluso mostrarle su dedito corazón. Y seguir dedicando su valiosísimo tiempo (sí, amigo, el tiempo de los niños, igual que el tuyo, no vuelve, así que es valioso a más no poder) a gente que merece la pena y les aporta, no a jetas y gilipuertas.

Pero sí, son fechas de paz, felicidad, amor y amistad. O eso dicen. En realidad las hemos convertido en una carrera de fondo. Quien más quien menos tiene todos los fines de semana de diciembre (y muchos días de diario) llenos de comidas/cenas con amigos/compañeros/meros conocidos. Muchas de ellas son una simple excusa para juntarnos y pasar un buen rato (bien), pero hay otras que son puro compromiso, que no nos apetecen una mierda y que impiden otros planes que sí que nos apetecen, como tumbarnos a la bartola y descansar del ajetreo.

También son fechas de funciones navideñas, mercadillos solidarios, chocolatadas, villancicos de clase… Un cúmulo de actividades en las que HAY que estar, ya no sólo porque quieras (que también, la mayoría de las veces), sino por la amenaza de futuros traumas y traumitas en las mentes de nuestros retoños. Presencia, amiga mía, esa es la clave al parecer. Menos mal que en diciembre podemos dejar en suspenso nuestros trabajos, bajar el ritmo y entrar y salir cuando queramos sin cortapisas, ¿verdad? Ah, ¿que no? Pero ¡cómo es posible! Si desde el 1 de diciembre tenemos que estar en el colegio día sí día también, si se organizan actividades para incluir a las familias en el día a día del colegio, porque es bueno para su desarrollo, para su educación… Si los colegios ponen el cartel de «cerrado por vacaciones» el 20 y no vuelven a abrir hasta después de Reyes, seguro que hay un Plan de contingencia previsto, ¿no? Espera, que el Plan de contingencia son ¿actividades navideñas? Y ¿quién los lleva y los recoge? Ups, me parece que aquí hay algo que no cuadra… llámalo intuición pero igual no estamos muy preparados, con un mes de vacaciones a repartir entre todo el año (que luego vienen carnavales, semanas blancas, semana santa y unos dos mil puentes sólo escolares). Y luego que si corremos de un lado a otro como pollos sin cabeza.

Eso sí, cuando por fin llegas a ver a tu retoño cantando en el escenario y ves cómo se ilumina su carita cuando te distingue entre el público… sólo por ese momento valen la pena las colas de espera en la puerta del salón de actos, los codazos que recibes de abuelos y abuelas que ya están en ese punto de la vida en que se la suda cualquier norma de educación con tal de conseguir su objetivo: ver en primera fila a sus nietos (conste que pienso ser así cuando sea abuela y si soy capaz antes, también). Valen la pena las carreras de fondo para comprar jersey navideño para el villancico, diadema para el día del baile de gimnasia, decoración de la puerta de la clase y en los años más terribles, disfraz para el teatro navideño CON LO QUE TENGÁIS POR CASA (quién coño inventaría esta frase).

Y los regalos. Qué bendición. El amigo invisible en todas las clases de tus hijos, el amigo invisible con los amigos, el amigo invisible con la madre que parió a Panete (si quieres saber posibles orígenes de esta maravillosa expresión, dale al click aquí). Junto con el amigo invisible de la pequeña en este 2024, hoy, domingo, escribiendo esta entrada, descubro que tiene que hacer con una caja de cartón EL CICLO INTEGRAL DEL AGUA. Todo el material e indicaciones son esas. Me encanta este sistema educativo, estoy imaginando ahora mismo la cara del profesor y llenándola de bendiciones. Gracias, gracias y gracias por darnos la oportunidad de poner a prueba nuestras dotes de improvisación, nuestra capacidad de almacenaje (nada, con CUALQUIER COSA QUE TENGÁIS POR CASA) y nuestra maña en el maravilloso mundo de las manualidades.

Podría ser peor. A dios gracias, tenemos a los superhéroes de la Navidad: Papá Noel y los Reyes Magos de Oriente. Ellos, junto con una horda de elfos, pajes, renos y camellos se encargan de la confección de cartas, revisión previa y posterior trabajo disuasorio para que quiten el «pingüino Fernando» (mi vikinguillo de 15, al que ya casi conocéis, pidió un año un pingüino de verdad, de los animalillos simpáticos y monógamos que habitan en el hielo) elección, pedido, logística de envío y recepción (cuantas veces habrán pedido en Amazon SIN MIRAR la fecha de envío para luego darse cuenta el día 5 de enero por la mañana de que el paquete llega el 27 de febrero). Y por supuesto se ocupan de mantener los regalos ocultos hasta el día que corresponde, de envolverlos, colocar notitas para todos… Menos mal, ¿eh Vikingas? Y aquí si pregunto, sin miedo a equivocarme (al menos en el 99,9% de los casos) «¿eh, Vikingas?» y no ¿eh, Vikingos?. Cínica que es una.

Pero te recuerdo que este año algo ha cambiado. Somos Diosas Vikingas (en construcción) y como tales, vamos a dejarnos de paños calientes. A la mierda los jetas gilipuertas, a la mierda las comidas de compromiso y a la mierda los amigos invisibles que no sean de niños (y esos porque a ver cómo le explicas al que le toque a tu hijo que las Diosas vikingas no están en esas chorradas). Sé que va a costar, pero por un año al menos pide colaboración para esos pobres Reyes, Papá Noel, renos y elfos que corren de tienda en tienda y de web en web, que sueñan con listas interminables, juguetes agotados y envíos retrasados. Piensa en sus miradas cansadas, en sus pies doloridos y en sus mentes al borde del colapso. Y vete a darte un masaje, a brindar con quien te apetezca y a vivir unas Navidades de Diosa.

Recomendación de hoy: acabo de terminar el libro Las que no duermen NASH, de Dolores Redondo. He leído la trilogía del Baztán y Esperando al diluvio, y Las que no duermen ha sido el que más he disfrutado. Hay misterio, hay norte, hay tradiciones y creencias y sobre todo, hay una historia en la que te sumerges y de la que no quieres salir. Coge el libro, siéntate en el sofá, y de los regalos, villancicos y demás vainas, que se ocupe Bautista.

¡Feliz Navidad, Vikingas!


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10 respuestas a «Navidad, dulce navidad»

  1. Avatar de carlos
    carlos

    También nos ilustras ¡¡¡¡ conocer el origen de Panete…. con tu permiso o sin el … me hará el listillo , y lo utilizare.

    1. Avatar de De mayor quiero ser DIOSA VIKINGA

      No solo sin mi permiso sino sin el de Panete también y además haciendo como que lo has descubierto tú. Si por algo me dicen “qué suerte Maribel”.

  2. Avatar de brisklysuit5cd5f6748c
    brisklysuit5cd5f6748c

    Me apunto el libro, a ver si puedo leerlo estos días. Feliz Navidad!!

    1. Avatar de De mayor quiero ser DIOSA VIKINGA

      Es una bilogía por el momento, y tiene algunos personajes de la Trilogía del Baztán, pero yo pienso que admite lectura independiente y a mí desde luego es el que más me ha gustado de todos. Feliz Navidad y a ver si el 2025 nos trae más tranquilidad 😉

  3. Avatar de yolanda rey

    Feliz Navidad, Diosa Vikinga!
    Nos vemos en Catoira!

    1. Avatar de De mayor quiero ser DIOSA VIKINGA

      ¡Feliz Navidad amiga! ¡Por un reencuentro vikingo-manchego-gallego en 2025!

  4. Avatar de Dulce
    Dulce

    Feliz navidad Vikinga y deseando que llegue el 7 de enero.

    1. Avatar de De mayor quiero ser DIOSA VIKINGA

      Feliz Navidad! No me extraña, vas a necesitar unas vacaciones para recuperarte 😉

  5. Avatar de politecheesecake2caf686e60
    politecheesecake2caf686e60

    Muy de acuerdo con la diosa Vikinga. Feliz Nochevieja!

    1. Avatar de De mayor quiero ser DIOSA VIKINGA

      Esta Nochevieja promete. ¡A por el 2025!

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